04 septiembre 2008

Vuelva usted mañana




-Me he quedado sin tiempo. Vuelve mañana y te beso-, me dices.






Camino dándote la espalda, con los ojos tristes y alguna lágrima, mientras pienso en los pliegues de la sábana cubriéndote la cintura.






Mañana no existe.



Ya no hay trenes de vuelta.



.............................................................................................................................................

Imagino a un duende pequeñito dándome golpes cerca del ombligo.

2 comentarios:

Bea dijo...

No hay trenes de vuelta pero el mañana si existe, y puede ser maravilloso... Bonito nombre el del duende, me alegra volver a leerte guapa. Besos.

María Waleska dijo...

Y a mi, exploradora de mundos. Tienes que contarme todo lo que has visto, que debe de haber sido estupendo. El duende os manda una patadita desde su escondite. Recuerdos a Lolita.